Nada como un buen plato de cordero, como este que preparó mi cuñada Pili en una celebración.
Es una carne muy sabrosa y tierna cuando el cordero está asado al horno.
Perfecto cuando hay unos cuantos comensales a comer y seguro que gusta a todos.
Y doy fe, que desapareció del plato, de lo rico que quedó.
Además da poco trabajo en su preparación.






