Hoy os dejo una receta tradicional de las de toda la vida.
Esas que se conocen y disfrutan de siempre en todos los hogares.
Una receta que es bien conocida por el norte, como Navarra, Aragón, La Rioja.
Es perfecta para preparar de un día para otro o llevar en el táper.
Esta salsa la utilizo también para otras aves o carnes.
Ingrdientes para 4 personas:
1 pollo cortado o muslos
1 pimiento verde
1pimiento rojo
1 cebolla
3 dientes de ajo
Tomate maduro o triturado natural
200 ml de vino blanco
Un poco de agua
2 hojas de laurel
1 ramita de romero
Pimienta molida
Aceite de oliva
Sal
Taquitos de jamón (Opcional)
Elaboración:
Trocear el pollo y salpimentarlo.
Pelar los ajos. Lavar y cortar pequeño o a tiras (juliana) el pimiento. Pelar y picar la cebolla.
En una cazuela, poner aceite de oliva,cuando el aceite esté caliente, añadir los ajos y dorar. Retirar seguidamente, solo es para dar sabor al aceite.
En ese aceite fréir las piezas de pollo. Una vez frito, retirar las piezas y reservar.
En la misma cazuela, añadir la cebolla y dejar que se haga a fuego bajo.
Seguidamente, poner los pimientos a la cazuela y dejar pochar a fuego medio.
Incorporar el tomate rallado o triturado y cocinar con los pimientos a fuego suave, 10 minutos, sazonar. Remover de vez en cuando que no se pegue.
Poner el pollo a la cazuela, verter el vino blanco y poner la ramita de romero. Dejar cocinar un par de minuto.
Añadir medio vaso de agua, para que quede salsa y no sea seco.
Cocinar hasta que la carne esté tierna y jugosa. Rectificar de sal, si es necesario.
La salsa no ha de quedar seca.
Servir seguidamente, acompañar a parte de un buen pan, arroz o una ensalada.
Espero cocinillas que os guste esté plato, con mucho sabor y tradición.
¡Qué aproveche!




































