Parece extraño, una receta tan típica catalán y no había probado nunca esta combinación de sabores.
La verdad que me resultó un plato delicioso.
La receta, la aprendí de las clases de cocina que impartió Alba Sabater en la Escola la Llar.
Ingredientes para 4 personas:
1 conejo cortado a trozos
400 g de cebolla
500 g de patatas
1 litro de caldo
25 g de avellanas tostadas
25 g de almendras tostadas
150 ml de vino blanco
110 g de chocolate negro
66 ml de nata líquida (Sin lactosa)
1 diente de ajo
El hígado del conejo
1 trozo de pan seco o tostado
Agua
Harina
Aceite de oliva
Elaboración:
Dorar en una cazuela con aceite: el ajo, el pan tostado, los frutos secos, el hígado.
En el bote de la batidora, añadir la mezcla anterior, el vino blanco, un poco de caldo y 75 g de chocolate rallado y batir.
En una cazuela plana, poner aceite y sofreír el conejo. Retirar y reservar.
Aprovechar el aceite de dorar el conejo y freír la cebolla hasta que esté dorada. Seguidamente, añadir la mezcla batida, cocinar para que se deshaga y a continuación agregar el resto de caldo y el conejo frito.
Cuando lleve 20 a 30 minutos, añadir las patatas cortadas a trozos y dejar cocer hasta que las patatas estén cocidas.
Si se ve que ha quedado muy líquido, se puede espesar con un poco de harina deshecha en agua o caldo, antes de apagar el fuego, (que esto no fue mi caso).
Salsa de chocolate para adornar:
En un cazo, poner la nata a hervir. Apartar del fuego y añadir los 35 g de chocolate cortado a trocitos pequeños, remover hasta que quede una salsa ligada.
Para emplatar, colocar las patatas y la salsa del conejo en el fondo del plato, añadir el conejo encima y acabar decorando con unos motivos de salsa de chocolate.
Espero que esta propuesta sea de vuestro gusto.
Bon profit.
Buen provecho