Empezamos el año con un plato tradicional de Año Nuevo en mi familia.
Esta costumbre era de mi madre, ahora que ella no está entre nosotros, varios miembros de la familia incluida yo, preparamos lentejas para comer.
No sé como se le ocurrió a mi madre la idea, pero desde que era adolescente se ha seguido en casa esta costumbre.
Supongo que para cenar no lo creía lo más conveniente.
Porque precisamente mi madre no hacía las lentejas ligeras, más bien las hacía consistentes.
Se que comer lentejas en Italia, para cenar en la Nochevieja, bien puede ser en el primer plato o en el segundo con cotechino o zampone.
Esta tradición es muy extendida y se remonta a la antigua Roma, tiene relación de tener suerte y riqueza para el nuevo año.
¿Propósitos de nuevo año?
Ninguno, con la madurez y sensatez de mis 61 años, no creo en listas absurdas que se hacen y no se llevan a cabo.
Conforme el momento y las circunstancias, puedo realizar muchas cosas con ilusión, ganas, buena motivación, objetivos realizables a largo plazo.
Soy muy positiva, confío que este nuevo año será un buen año, poder mejorar cosas en mi vida y de refilón en otras personas.
Hay un nuevo año para vivirlo y disfrutarlo con las personas queridas.



