Empezando el buen tiempo, he querido preparar unos limones helados, sin lactosa, pero que se pueden hacer con los ingredientes normales.
Viene muy bien como postre o cuando tienes una comida y quieres quedar bien con algo preparado por ti.
Los tienes en el congelador hasta que son necesarios sin estropearse.
Estos limones los cogí directamente del árbol, sin pesticidas.
Los limones contienen vitamina C, múltiples propiedades y beneficios para nuestra salud.

Ingredientes para 6 a 8 limones:
250 ml de agua
500 ml de zumo de limón
800 ml de leche sin lactosa
200 ml de nata sin lactosa
350 g de azúcar
La piel rallada de 2 limones
Preparación:
Lavar bien los limones.
Cortar por la parte de arriba dejando sombrero, ayudarse de una cuchara para vaciar los limones de la pulpa.
Pasar la pulpa por el chino y guardar el zumo.
Cortar un poco la base de los limones para que se puedan mantener de pie.
Preparar un almíbar con el agua y el azúcar.
Agregar el limón rallado, el zumo de limón, la leche y la nata, mezclar todo muy bien y dejar enfriar en el frigorífico durante 1 hora.
Introducir la mezcla en recipientes para el congelador y congelar.
Al cabo de 2 horas, sacar el recipiente, remover suavemente para deshacer los cristales del agua y volver a introducir el recipiente en el congelador. Esta operación se realiza 2 veces más.
Rellenar los limones a ser posible con una manga pastelera o con una cuchara, con la crema helada, de lo contrario, si la crema no estuviera helada, sería un poco complicado de rellenar, que no volcasen y se tendría que poner los limones en recipiente y muy pegados.
Envolver cada limón con film y congelar.
Espero cocinillas que os refresque estos deliciosos limones helados.
Bon profit.
Buen provecho.

























